La pregunta que más le hacen a nuestro equipo en la puerta, contestada de principio a fin — desde la primera foto hasta la firma final bajo las luces.
La reparación sin pintura devuelve el metal a donde empezó, desde atrás del panel. El acabado de fábrica nunca se toca, y por eso la reparación no genera un registro de pintura.
Una abolladura es invisible con luz normal. Ponemos un tablero de reflejo con franjas sobre el panel y leemos la distorsión de las líneas — así es como un técnico ve la forma y la profundidad reales de cada abolladura, incluso las que no se sienten con la mano.
Se quitan molduras, forros y a veces cristales para que la varilla llegue por detrás de la abolladura. No es glamoroso y es la mayor parte del trabajo — por eso una reparación de granizo completa toma días y no una tarde.
El técnico va levantando el punto bajo poco a poco, viendo cómo cambia el reflejo con cada empuje. Donde no hay acceso por detrás, se pegan pestañas especiales a la superficie y la abolladura se jala desde el frente; luego el pegamento se libera sin tocar la pintura.
El panel vuelve bajo la luz y se lee desde varios ángulos. Quien lleva el control de calidad ese día firma la salida del vehículo antes de liberarlo. Si un panel no está bien, regresa al banco de trabajo en lugar de salir por la puerta.
Venga al taller de Plano, o mande fotos y le decimos qué alcanzamos a ver en ellas. En un reclamo de granizo aprobado coordinamos la recolección sin costo en todo DFW; a Austin llegamos en plataforma.
El reclamo lo abre usted — es su póliza. De ahí en adelante nosotros tratamos con el ajustador, documentamos cada panel y enviamos un suplemento si lo que hay bajo las molduras resulta peor de lo que contemplaba la estimación.
Recibe el enlace al portal de clientes en cuanto deja el vehículo, y el estatus se publica ahí conforme cambia, no solo cuando usted llama.
El vehículo regresa con un mini detallado exterior y una garantía de por vida por escrito sobre la mano de obra mientras usted sea el dueño. Lo que cubre está explicado en nuestra página de garantía.
La reparación sin pintura no siempre es la respuesta, y un taller que dice que siempre lo es dejó de mirar. Pintura agrietada, un panel estirado, daño sobre una línea de carrocería filosa o un borde pueden dejar un panel fuera de alcance — y a veces reemplazar el panel es simplemente lo que el vehículo necesita. Cuando es así, lo decimos.
Empujar el metal bajo pintura agrietada empeora la grieta. Ese panel necesita repintarse, no PDR. Lo que hacemos en su lugar.
Un panel muy golpeado o golpeado varias veces puede quedar estirado más allá de lo recuperable. Qué significa el metal estirado.
A veces un panel nuevo sale más barato, más rápido y mejor para el vehículo. Cuándo conviene reemplazar en vez de usar PDR.
Alguien del equipo le responderá. Si es urgente, llame al (866) 336-8767 y hablará con el taller en Plano.